Garantías y periodo de estabilización
Garantías y periodo de estabilización
Los primeros 30 a 90 días tras la entrega definen la relación con el cliente. Una garantía clara y un periodo de estabilización bien ejecutado separan un cierre exitoso de un conflicto costoso.

Revisión de entrega
El ingeniero y el supervisor recorren la sala técnica recién entregada con lista de verificación en mano. Confirman parámetros, accesos y documentación antes de firmar el acta. Esta revisión formal marca el inicio del periodo de garantía y evita reclamos ambiguos después.

Alcance de garantía
El técnico señala los tres frentes que la garantía sí cubre: defectos de fabricación, mala instalación y configuración incorrecta. Todo lo demás queda fuera por escrito. Definir el alcance desde el primer día reduce discusiones y protege al equipo de mantenimiento.

Exclusiones por escrito
Dos carpetas abiertas sobre el escritorio comparan cobertura y exclusiones del contrato. Daños por terceros, descargas eléctricas, mal uso y cambios hechos por el cliente no están cubiertos. Documentar estas exclusiones con firma del cliente cierra la puerta a interpretaciones.

Solicitud del cliente
El cliente levanta una solicitud formal en la mesa de atención y recibe un folio con plazo de respuesta. El registro ordena el flujo: diagnóstico, visita y cierre documentado. Sin folio no hay seguimiento, y sin seguimiento la garantía se vuelve terreno de reclamos verbales.

Estabilización programada
Durante los primeros 30 a 90 días, el técnico ajusta sensores y calibra equipos en visitas programadas. Estos recorridos detectan detalles que solo aparecen con la operación real. El periodo de estabilización convierte esos hallazgos en ajustes, no en fallas.
No hay comentarios por ahora.