Punch list y corrección
Punch list y corrección
El punch list concentra los pendientes detectados en pruebas. Un solo documento, con severidad, responsable y fecha, convierte el cierre en un proceso controlado en lugar de una lista interminable.

Un solo documento
Todo pendiente vive en un documento maestro numerado, sin listas paralelas ni mensajes sueltos. Cada renglón lleva responsable y fecha compromiso. Así el equipo sabe qué falta, quién lo cierra y cuándo, y la entrega deja de depender de la memoria.

Clasificar por severidad
Cada tarjeta se ordena en tres columnas: A impide operar, B funciona con limitación, C es estético o menor. Los A y B se corrigen antes de entregar; los C pueden cerrarse después con acuerdo del cliente. La severidad define el orden, no la urgencia de quien grita más.

Verificar la corrección
Corregir no basta: hay que evidenciarlo. El técnico fotografía o registra la prueba después del arreglo y actualiza el estado en el documento. Solo entonces el renglón se cierra. Sin verificación, el pendiente reaparece en la siguiente ronda de pruebas.

Control de cambios
El punch list no crece sin freno. Un ingeniero revisa cada solicitud nueva y decide si entra al alcance o se difiere. Todo lo que no estaba en pruebas se documenta como cambio, con su costo y fecha. Así se evita que la lista se eternice.

Cierre formal
Cuando los A y B están cerrados y verificados, se firma la aceptación con el cliente. Los C quedan en una lista residual con fecha comprometida. El punch list se archiva como evidencia del comisionamiento y base para la garantía.
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